Sin autorización del INAH, Funcionarios del Centro Histórico del D.F. ordenarón supuesta restauración que termino dañando un 50% el Monumento situado en El Palacio de Minería de Carlos IV

ollin-consejoEl Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México del Gobierno del Distrito Federal pretendió tardíamente obtener una autorización para los trabajos ya iniciados sin autorización. La responsabilidad de la intervención la asume el Sr. Arturo Javier Marina Othón que fue contratado por los Funcionarios del Centro Histórico de la Ciudad de México que a su vez le ordenaron llevar a cabo el llamado por ellos “Servicio para la restauración y rehabilitación del monumento ecuestre a Carlos IV de España conocido como El Caballito limpieza y mantenimiento de la escultura ecuestre, que incluye el pedestal”.

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Dado que la intervención no contó con un proyecto que la justificara, el INAH, después de constatar los hechos, requirió la suspensión de las obras por no contar con la autorización correspondiente y por los daños irreversibles debido a la mala intervención en el monumento histórico. Derivado de la visita de inspección que se realizó el 25 de septiembre de 2013 la comisión rindió un Dictamen ocasionado por los daños en la “Estatua Ecuestre de Carlos IV”. Los Especialistas destacaron lo siguiente:

1. En la escultura de bronce.
•    Daños en aproximadamente el 50% de la superficie de la escultura por:
o    Pérdida irreversible de la pátina original a causa del uso de ácido nítrico al 30%.
o    Desaleación y pérdida irreversible de elementos (estaño y zinc) por el uso de ácido nítrico al 30%.
o    Corrosión del bronce.
o    Abrasión de la superficie por el uso de cardas metálicas.

2. En el pedestal.
•    Daños por:
o    Disolución de materiales constitutivos por escurrimiento y absorción del ácido nítrico y óxidos.
o    Manchas en la piedra por el escurrimiento y absorción de la solución del ácido nítrico.
o    Manchas en los tableros de mármol por escurrimiento del ácido nítrico.
o    Manchas en los tableros de mármol por salpicaduras de óxidos de hierro de los andamios.
o    Incremento de los daños preexistentes en la piedra, lo que alteró las propiedades físicas del material y demeritó las cualidades estéticas del monumento histórico.
o    Disolución y desprendimiento de capas superficiales de carbonato de calcio, ocasionados por una limpieza con agua a presión de los tableros de mármol.

3. La intervención realizada no contó ni cuenta con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

4. Al realizar los tratamientos sin autorización, se violó la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y su Reglamento.

5. Los documentos presentados por el Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México y por el Sr. Arturo Javier Marina Othón, mediante los cuales se pretendió obtener solicitud de autorización por parte del INAH de manera extemporánea están incompletos.

•    No se presentó cédula profesional de restaurador responsable.
•    No cuenta con un curriculum completo del responsable de los trabajos.
•    No se presentó un diagnóstico preliminar que justifique las intervenciones realizadas.
•    Planteó métodos y materiales de intervención sumamente agresivos que afectaron la integridad del monumento histórico, y su ejecución no autorizada generó daños irreversibles.

6. El valor cultural del monumento histórico intervenido es incalculable. Sin embargo, la estimación de los daños ocasionados al monumento histórico por la intervención realizada por el Sr. Arturo Javier Marina Othón, presuntamente contratado por funcionarios del Centro Histórico de la Ciudad de México en septiembre de 2013, asciende a $1’415,723.00 (–Un millón cuatrocientos quince mil setecientos veintitrés pesos 00/100 M.N.–).

7. Los daños generados son irreversibles. Es urgente iniciar un proceso de intervención para estabilizar el monumento histórico y restituir los elementos necesarios que garanticen su conservación.

8. Atendiendo al presente dictamen, el proyecto para estabilizar el monumento histórico y restituir los elementos necesarios que garanticen su conservación deberá ser presentado al Instituto Nacional de Antropología e Historia para su aprobación.

La ejecución de los trabajos que al efecto se autoricen por el INAH, será supervisada por personal de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural y de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos.

 

 

 

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